Taberna


12 de septiembre del 2019


LLegue a la taberna en la hora marcada. La primera sorpresa fue mayuscula cundo vi el cambio de nombre del local. En el cartel anunciante ahora se leia: Taberna Doña Flor. Verifique, entonces ,que la anormalidad , los acontecimientos moderadamente excepcionales seguian formanmdo parte de mi cotidiano. Una marca patafísica que me resulta casi dificil de desprenderme. Ademas, no veo porque tendria que escaparme de ese destino si todo el mundo y yo me incluye en ese todo-mundo sabe que mi vida no es un rizoma de normalidades. Nunca me pasa y nunca me paso lo medianamente esperado. Lo que me parece algo mas que interesante,me parece algo bueno Ser normal fue siempre una cosa que me incomoda hoy y me incomodaba de un modo persistente.Resulta muy dificl,`para los que no son patafisicos, tornar razonable las cosas anormales.


Creo, Andrea, que mi primera anormalidad pasa y siempre paso,por no creerme obligado a escribir en serio, ser serio como form,a de ejercitar una docencia babaca. Nunca me sente delante de un a libreta de apuntos, una maquiina de escribbir o un teclado de computadora con los zapatos lustrados (o con botas manchadas de sangre). Nunca senti ,como la mayoria de los intelectuales que me rodan amenazando mi imaginario de toxicos de todo orden,la gravedad del inmstante de la escrita. Nada mas comico que la seriedad entendida como actitud docente inmaculada . Los que hicieron docencia conmigo, y se atrebiasn a escribir (pocos se atreben )necesitaban ritualizar, previamente,la necesidad de poner cara de circunstancias tsites y serias, como la que llevan los que van a un veloria para cumlir con una carga social irrenunciable Respete siempre la escrita como las voces orales que pronuncie y sigo pronunciando. No tengo mas respeto por la palabra escrita que por la oral. La diferencia es fruto de una estupides epistemica digna del saber erudito que pretende inscribirse en las practica suniversitarias que se simulan inteligentes. Fui siempre un personaje que se didico a disfrutar de uncotidiano cargado de excepcionalidades moderadas.Excentisidades excepcionales moderadas marcaron todos los momentos de mi vida. Todo lo que escrriibo se inscribe en el mismo registro de excepcionalidades excentricas ,puesto que entre el escribir, das lase y vivcir nunca note diferencias claras. Los limites siempre me fueron opacos ,gracias a dios. Como un fosforo al lado de una botella de nafta vivo ,escribo y pretendi ser profesor universitario. Muchas veces provoque incendios, menores y bastante grandes.No siempre supe bien como consegui apoagarlos. Quiero conservar esa actitud hasta que la muerte use el fosforo para incendiar mi cuerpo. El hombre de nuestro tiempo,escribio Cortazar cree facilmente que su informacion filosdofica lo salva del ealismo ingenuo. Pobres tontos, que no ven que es precisamente esa informacion que los enferma de realismo ingenuo.


Bueno retomando l mi encontro contigo en la Taberna, a mi llegada a ella te confieso que nunca entendi el cambio de nombre y nunca sabre si cuando me voy dee lla vuelve a llamarse Taberna da Dona Como lo voy a saber si yo tambien fui educado en el realismo ingenuo. Te pido por favor que no me aclares nada. Esas cosas anormales las acepto con plena alegria patafisica. Fue un encuentro muy bueno el que tuvimos la otra noche. Cumliste la primera parte del trato y no me preguntaste nada de mi pasado, de lo que precisdas saber para tu tesis.Eso fue muy bueno. Me permitiste llenarme de tus perfumes, tus oloes , esa anormalidad que tenes para conseguir que tu cuerpo comunique, con gran economia hablatica tus deseos. Lo unico que quiero confesarle a tu cuerpo,es algo que el ya sabe antes de esta confesion por escrito. Siento, como hace mucho tiempo no sntia, una atracción anormal por el.Una atraccion moderadamente excepcional,monstruosamente patafisica. Es una atraccionm mucho mas carnal que la que siento por Doña Flor. Eso es algo que ya intuia sentir la primera vez que t vi llegando a la Taberna,invadiendo con tus deseos la enerjia quieta de YapeyuEnfin, confesiones inconfesables de una anormalidad que empiesa a sentirse cansada. Te confieso que no es facil persistir en vivr anormalmente hasta el ultimo aliento de vida. Al ultimo segundo, al ultimo instante, en general se llega cansado,inclusive para los anormales radicales.


Biueno querida Andrea. quedo a la espera de tu primera carte pela web, ya que si tun no escribes mi escrita tendra que resegnarse a la inmovilidad y al silencio



Postado por Luis Alberto Warat

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